La Scaloneta, con viento a favor, clasificó al Mundial de Qatar 2022

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En San Juan, con el Zonda como protagonista, la Selección empató ante Brasil 0 a 0 y se clasificó a la Copa del Mundo porque se dieron los resultados que necesitaba. Un análisis de este momento del equipo de Lionel Scaloni, por Adrián Michelena, director del portal Pícaro.News.

Miren esa foto, miren esas caras. Ninguno sonríe, todos con la cabeza en alto, parecen espartanos, diría Alejandro Fantino. El único que enfoca hacia abajo es Ángel Di María, que acomoda la bandera de apoyo al lesionado Sergio Agüero. Esta postal de muelas apretadas y miradas fijas es la de un equipo que tiene hambre de gloria. Brasil no vino a San Juan a dejarse llevar puesto por la Scaloneta. Y la Scaloneta, por si quedaban dudas, no iba a dejar que el pentacampeón del mundo la obligara a detener su marcha. Duelo de gigantes. Choque de dos mundos. La Scaloneta vs. El Scratch, Argentina-Brasil, el clásico más importante de la historia del fútbol mundial.

Julian Alvarez, fotógrafo Agencia de noticias Télam

El comentario del partido vayan a leerlo a otro lado. Aquí, nos detendremos en otra cosa, más significativa, y menos anecdótica que la circunstancia de un resultado. Por primera vez en mucho tiempo, Argentina, la Selección Argentina de Fútbol, tiene un apodo. Algo que-corríjanme, si equivoco el dato- no registra antecedentes cercanos. Y esto tiene un argumento vital: la Selección no es un equipo desteñido enfundado con la celeste y blanca, este equipo tiene personalidad, la Scaloneta es un equipo que representa a los pibes que usan Twitch, a los que escuchan EloPodcast y a los que ven Paso a Paso, a los que veían Fútbol de Primera o Tribuna Caliente. Es un equipo de trabajo, que trabaja para disfrutar. Si hay que raspar, raspa. Defiende mejor que Mayweather Jr. Porque asegura el cero y luego va a buscar el ataque. No le entran manos pesadas. También es el equipo que trajo la Copa América, y esa batalla es para el futbolero promedio como una medalla de San Martín para los historiadores.

Julian Alvarez, fotógrafo Agencia de noticias Télam

Messi sale en todas las fotos sanjuaninas porque es la foto que mejor paga a los fotógrafos de diarios digitales y a los freelancers que se ganan el mango, domingo a domingo, cubriendo fútbol, o sociedad durante la semana. Ahora bien, los fotógrafos no se equivocan, suelen ven mejor el fútbol que los periodistas. Perciben ráfagas en los jugadores que los cronistas a cientos de metros de la jugada no vemos. Por eso, Messi sale en todas las fotos. Y es justo decirlo, y está bien que así sea. Siempre puede inventar algo, es un derroche por dentro. La fusión de todos los genios que habitaron nuestro suelo; el único que tiene la lámpara de aladino, a veces con baja batería, o con alguna pila sulfatada, pero nadie se puede sentar en su altar, porque a este rey, solo le puede hacer jaque mate un tal Neymar, que hoy no estuvo en la cancha. Messi juega con la certeza de ser el mejor. No necesita estar todo el tiempo con la pelota.

Es la certeza del hombre casado y enamorado de la vida, que sabe que su esposa no lo va a dejar nunca por otro, por más buena que esté. Es la certeza de que la casa está en orden, porque cada uno cumple su rol. El jardinero, el seguridad, el pintor, el que barre, el que limpia y el que arregla lo que se rompe.

Y luego, está bueno mirar afuera de la cancha y enfocarse en Lionel Scaloni, aquél pálido que jugaba muteado en las Selecciones de Pekerman, a la sombra del Cuchu Cambiasso y de otros más. Las personas no cambian, me dijo una vez una psicóloga. Y vaya si estará en lo cierto. Scaloni sigue con su perfil bajo y coherente. Nunca un gesto fuera de lugar. Nunca una matoneada. Nunca una vendida de humo. Con esa andar campechano, y cara de buen tipo, cumple al pie de la letra el rol que debe tener un General de Ejército. Sabe de estrategia y es perspicaz para detectar en el radar del mundo en dónde están sus mejores soldados. Todos juegan para el equipo. Por eso, si Messi se pega una siesta, se activan otros circuitos y nadie se da cuenta de que Leo descansa, porque la jugada está despierta en otros pies.

Julian Alvarez, fotógrafo Agencia de noticias Télam

Quedan muchas postales y muchos nombres para detenerse. Pudo haber sido derrota, pudo haber sido triunfo, fue empate. Y como se dieron las matemáticas, se obtuvo el boleto a Qatar 2022. Elijo quedarme con dos nombres y apellidos. Los dos casualmente, de pasado académico. Uno es Rodrigo De Paul, de inicios intermitentes en Racing, joya de las inferiores del Predio Tita, opacado por Centurión en algún momento. Hoy, con personalidad, demuestra que sabe jugar y ser auxilio. Eso es compromiso. Eso es evolución. Y en segundo lugar, una mención especial para el Huevo Acuña, ese pibe tímido que nadie quería para las conferencias de prensa en esas mañanas en el Cilindro, porque no entregaba títulos, y hablaba para adentro, hoy es una garantía en defensa y en proyectarse al ataque.

Ya van 27 partidos sin perder. 27, señores. La racha más larga a nivel mundial vigente de selecciones. Sí, Argentina edificó un muro, sin que nos diéramos cuenta.

La Scaloneta sigue su ruta hacia Qatar. Volando alto, a veces en piloto automático; a veces, luciéndose con maniobras de airshow. Siempre, con viento a favor, esta vez el Zonda sanjuanino, porque hay un plan atrás y miles de horas de vuelo, trabajo y estudio. Volar es para locos que sueñan.

Julian Alvarez, fotógrafo Agencia de noticias Télam
  • Síntesis –

Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña; Rodrigo de Paul, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso: Lionel Messi, Lautaro Martínez y Ángel Di María. DT: Lionel Scaloni.

Brasil: Alisson: Danilo, Marquinhos, Eder Militão y Alex Sandro; Fabinho, Fred, Raphinha y Lucas Paquetá; Vinicius Junior y Matheus Cunha. DT: Adenor Bacchi (Tite).

Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar Lisandro Martínez por Paredes (A) y Joaquín Correa por Lautaro Martínez (A), 7m. Germán Pezzella por Romero (A), 23m. Antony por Raphinha (B), 29m. Julián Álvarez por Di María (A), 33m. Gerson por Paquetá (B) y 40m. Nicolás Domínguez por Lo Celso (A) y Gabriel Jesús por Matheus Cunha (B).

Amonestados: Paredes, Romero, Pezzella (segunda amarilla, no estará ante Chile) y Acuña (A). Paquetá, Fabinho y Antony (B).

Cancha: Estadio San Juan del Bicentenario.

Árbitro: Andrés Cunha (Uruguay).

FOTOS: JULIAN ALVAREZ AGENCIA DE NOTICIAS TELAM

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