El día que Martin Palermo metió uno de los goles más gritados de la historia de la Selección

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En el cumpleaños número 48 del «Titán», te dejamos la agónica anécdota que protagonizó con la Albiceleste.

Corría el año 2009, Diego Armando Maradona era el técnico de la Selección argentina. Se trataba de la previa de la máxima competición internacional. Las cosas no pintaban bien, el combinado albiceleste complicó su clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010, y se jugaba el boleto para codearse con los grandes ante Perú. Para la epopeya, un tal Optimista del Gol arribó al escenario apenas para escribir la línea final del epílogo, y concretar un 2-1 inolvidable. 

Las cosas dadas entonces, el 10 de octubre de ese año salían a la cancha del Monumental los cuadros sudamericanos a disputar el encuentro por Eliminatorias. Argentina debía ganar para mantener viva la chance de apuntarse en el torneo mundialista, en una noche que sólo parecía estar dada para la épica. El primer paso se hizo esperar más de la cuenta, pero propulsó las esperanzas: el gol de Gonzalo Higuaín para poner en ventaja, llegó comenzado el complemento. 

La lluvia torrencial inundaba el campo de juego, la desesperación era evidente y el margen para que la pelota corra al ras del suelo era casi nulo. Cuando la historia parecía terminarse del lado de la patria de Dios, de Charly y del potrero, cuna de glorias, llegó el sacudón del elenco peruano a los 45′, para no dejar espacio a oportunidades venideras. Sin embargo, ese día apareció Martín Palermo.

Dos minutos después, a los 47, cuando todo parecía terminarse, un córner que devino en otro centro, y en otro, y luego en una serie de rebotes, le dejó al Titán el balón en el pie, para empujarlo y desgarrar la garganta propia y las ajenas, suscitar el alborozo de los presentes y la imborrable imagen del Diez, Maradona, zambulléndose en el agua. De esa manera, el máximo goleador de la vida boquense puso al equipo nacional con medio sello en el pasaje al Mundial, y estampó su cara en una de las gestas futbolísticas del país más emocionantes del siglo. 

“Es el destino, es el de arriba que me marca en los momentos que quizá más lo necesito y me da esa fuerza”, declaró Palermo a la prensa, todavía extasiado, tras concluir el enfrentamiento. 

Posteriormente, en la última jornada de aquella Eliminatoria, la Argentina triunfó ante Uruguay por 1 a 0 y se metió definitivamente al torneo que se disputó en Sudáfrica. 

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